PATAGONIA

La Patagonia debe su nombre a los primeros descubridores europeos que tocaron sus costas 6 quienes le pusieron el nombre de "Tierra de los Patagones".

Abarca una superficie que se aproxima a los 900.000 kilómetros cuadrados repartidos entre Chile y Argentina, en la proporción de uno a nueve, respectivamente. 7

Comprende dos partes muy bien delimitadas por la Cordillera de los Andes: la "Patagonia Oriental", inmensa planicie escalonada y estepárica, que partiendo de los faldeos orientales cordilleranos se va desplazando hacia la vertiente atlántica por centenares de kilómetros hasta convertirse en costa del Océano.

 

La "Patagonia Occidental", que se desgrana destrozada, por la vertiente oeste de los Andes y se sumerge en las aguas del Pacífico.

Es muy recortada por innumerables accidentes geográficos que la van despedazados en archipiélagos, islas e islotes; la deshilachan en caprichosos fiordos y senos, los que lamen, no ya los faldeos cordilleranos, sino a la misma estructura fundamental de la espina dorsal de América.

La Patagonia es tierra "pionera", es decir, tierra para gente emprendedora y osada, pues esto significa "pioneer"; es tierra para gente atrevida y lanzada, que se arriesga y acepta el desafío de la naturaleza. Tierra que, a primera vista, infunde espanto al hombre, pero que se ha dejado vencer ante la audacia, entregándole al "conquistador" los misterios que ocultaba en sus entrañas.

 

 

La Patagonia le significó al hombre la muerte; muerte física y total, que fue dejando como semilla de avanzada humana los restos dispersos en la inmensidad; muerte moral ante el fracaso, que significó nuevos desafíos hasta vencerla y anexarla al consorcio de las tierras dominadas por el hombre.

Las tierras patagónicas, en realidad, se extienden desde el río Negro, en la República Argentina ; por la parte chilena, empiezan en el Chiloé continental. Su límite austral es el estrecho de Magallanes, que la separa de la Tierra del Fuego, la que en épocas muy remotas estuvo unida al continente.

La Tierra del Fuego viene a ser* una prolongación de la Patagonia. La vertiente oriental patagónica está constituida por una serie de mesetas escalonadas que, ascendiendo de la costa atlántica, terminan por confundirse con la precordillera andina.

Está cubierta de una espesa capa de grava, casi desprovista de vegetación, salpicada frecuentemente de numerosísimas lagunas y pantanos. Al aproximarse a la cordillera, la grava va siendo sustituida por formaciones graníticas y basálticas; aumenta, también, la vida animal, y es más rica la vegetación.

 

 

Numerosas depresiones y cañones cortan estas escalonadas mesetas; por allí desaguan numerosos y grandes ríos, los que llevan sus aguas al Atlántico. Son los principales el río Negro y el Chubut.

Algunos de estos ríos logran atravesar la cordillera de los Andes y vierten sus aguas en el Pacífico: Pascua, Yelcho, Cisnes, y especialmente el caudaloso Baker 8 .

Restos de glaciares milenarios vacían sus ríos de hielo hacia los canales y fiordos occidentales, o a alguno de los lagos interiores. Suman en conjunto unos 5.000 kilómetros cuadrados, concentrándose en dos grandes campos de hielo: uno frente a la península de Taitao, y el otro al sur del valle del caudaloso Baker, y que va a morir en las proximidades del Seno de Ultima Esperanza ('Duodécima Región; ex-provincia de Magallanes).

Grandes lagos formados por la aglomeración de las aguas derivadas de los derretimientos de los glaciares, y detenidas por umbrales glaciales, enriquecen esta zona de la Patagonia y que la convierten, por su belleza, en una Suiza agigantada.

Muchos de ellos están compartidos por las Repúblicas de Chile y Argentina, grandes, llamativos y hermosos 9 .

Frente a las costas occidentales de la Patagonia , se extiende de Norte a Sur un rosario de incontables islas e islotes que confirman una vez más la expresión vertida por Ladrilleros, quien la definió como "un revoltijo de elementos".

 

 

Entre las grandes islas destacan las de Wellington y Madre de Dios.

Algo escondida entre las dos penínsulas de Muñoz Gamero y Brunswick está la rica isla de gran extensión llamada Riesco.

Entre los canales, partiendo desde el estrecho de Magallanes hacia él Norte, figuran los canales de la Concepción y Messier, los que constituyen la parte más importante de las rutas marítimas interiores que llevan al norte del Chile continental.

Hermosos fiordos y senos marinos dan a esta zona patagónica un encanto único en el mundo: Ultima Esperanza, Skyring, Otway, etc.

son los más conocidos y frecuentemente visitados.

La Patagonia tiene asociada una rica fauna autóctona, cuyos principales representantes son el guanaco, entre los mamíferos, y el ñandú o avestruz americano, entre las aves.

En épocas pretéritas, grandes rebaños de estos animales corrían libres por las estepas patagónicas. El guanaco era el principal proveedor de los indígenas en sus sencillas y parcas necesidades para la alimentación y el vestido.

 

El ñandú les aportaba, además de su sabrosa carne, las apreciadas plumas con que satisfacer la coquetería propia de toda mujer, y de la que no fueron excepción las aborígenes de la Patagonia. Rey de esta fauna era el puma o león americano; en contraposición estaba el pequeño tuco-tuco, roedor de carne muy apetecida por los naturales.

La flora era escasa y pobre en la mayor parte de la Patagonia , siendo más rica y variada próxima a la cordillera andina y en la vertiente occidental. .

En los faldeos cordilleranos aparecen bosques naturales con predominio de variedades de robles.

Antes de que el hombre "blanco", mediante sus conquistas armadas, ocupación de hecho y mediante firmas de convenios, pusiera hitos y extendiera alambradas, la inmensidad de la Patagonia no tenía otras fronteras o límites que la doble inmensidad de un Océano y la granítica muralla de una cordillera.

 

6 Expedición de Hernando de Magallanes en 1520.

7 Tratado de Limites del 23 de julio de 1881.

8 Situados todos ellos en la Undécima Región , exprovincia de Ayscn.

9 Según que pertenezcan a Chile o a Argentina, tienen una distinta denominación, respectivamente:

Lago "Oral. Carrera" o "Buenos Aires"; Lago "Cochrane" o "Pueyrredón"; lago "0'Higgins" o

"San Martín", etc.